La sencillez es Juliana Vermeire

on viernes, 14 de octubre de 2011

 Juliana Vermeire sencillez

Nada teme y nada espera Juliana Vermeire, monja cisterciense belga que vive en mitad de un prado,a los pies de la Sierra Cebollera, en una casa prefabricada de madera sin calefacción y sin agua.

Se levanta a las 2.00 de la mañana y se acuesta sobre las 8 de la tarde, aprovechando la mayoría de las horas para rezar, principalmente, leer (a Kierkegaard) y escuchar a Bach. No come más que lo que su pequeña huerta le proporciona y a sus 81 años de edad afirma no querer ser famosa por su forma de vida.
"Las cosas buenas no necesitan promoción, no me hagáis fotos", sentencia en un perfecto castellano.

Extracto artículo de C. Serrano en  elmundo.es

Un viejo feliz

on martes, 20 de enero de 2009

Viejo feliz conversacion vida

¿Por qué dirá mi hija que soy un viejo feliz?

Cada mañana me levanto cuando el sol se cuela por mi ventana. Desayuno mi tazón de leche y mojo bizcocho y galletas.

Antes de comer me gusta darme un paseo por el barrio y estar un rato en la plaza. Al verme llegar allí, los demás viejos gritan: ¡Que viene el más abuelo de todos! y entonces me hacen un hueco en el banco para dejarme mi rinconcillo.

Por la tarde veo la televisión y ya cuando anochece empieza la mejor parte del día:

Me siento en mi butaca del salón, pongo la estufa y abro mi libro de sopas de letras. ¡Nunca me imaginé que hubiera tantas palabras! Ya, ni las diagonales se me resisten. Muchas veces estoy hasta tarde haciendo sopas y, es que, hasta que no las acabe no paro.

Algunos fines de semana vienen mis nietos, mis hijos o algún otro pariente a visitarme. Entonces hablamos sobre cómo les va y yo aprovecho y les cuento las batallitas de mi vida. Aunque siempre digo las mismas historias, ellos siempre sonríen y eso me alegra.

El único problema que tengo es: ¡Que no encuentro a alguien que me quite los años! ¡Me cachis!

¿Por qué dirá mi hija que soy un viejo feliz? Yo es que no lo entiendo